¿Qué hacer? Cuando un perno de alta resistencia se rompe durante el apriete, se trata sin duda de una de las situaciones más tensas y complicadas que pueden darse en una obra. Esto no solo interrumpe directamente el avance de las obras, sino que también puede ser indicativo de problemas de calidad u operativos más profundos. Ante esta situación imprevista, el pánico no sirve de nada; lo fundamental es seguir un procedimiento de respuesta científico y sereno.
En primer lugar, hay que detener inmediatamente todas las tareas relacionadas. Esta es la medida de seguridad mínima y el requisito previo para un análisis posterior preciso. La rotura del perno puede significar que el nodo de unión ha perdido parte o la totalidad de su capacidad de carga prevista; continuar con la construcción podría provocar la inestabilidad de la estructura o dar lugar a accidentes secundarios. Al mismo tiempo, hay que proteger el lugar de la rotura, evitando mover o tocar el perno roto y los elementos adyacentes, para poder realizar posteriormente un análisis de la causa del fallo.
A continuación, hay que recoger de forma rápida y minuciosa muestras del perno roto y la información relevante. Se deben localizar todos los fragmentos de la rotura en la medida de lo posible y observar detenidamente la ubicación de la rotura (¿se encuentra en la rosca, en el vástago o en la cabeza?) y la morfología de la superficie de rotura (¿es lisa, rugosa o presenta un ángulo determinado?). Al mismo tiempo, se deben registrar con precisión las condiciones específicas en las que se produjo la rotura: ¿qué modelo y clase de resistencia se utilizó? ¿Se aplicó el par de apriete mediante el método del par o el del ángulo de giro? ¿La rotura se produjo durante el apriete inicial, el apriete final o la fase de inspección? ¿Cuáles eran los valores de par o ángulo de giro en ese momento? Esta información de primera mano constituye una valiosa prueba para diagnosticar la raíz del problema.
Tras la recopilación inicial de información, se debe iniciar inmediatamente la investigación de las causas. La rotura de pernos de alta resistencia durante el apriete suele deberse a varios factores principales. En primer lugar, problemas de calidad del propio perno, como defectos internos en el material, aumento de la fragilidad debido a un tratamiento térmico inadecuado o un grado de resistencia que no cumple los requisitos. En segundo lugar, una operación de montaje inadecuada; lo más habitual es el sobreapriete, es decir, que el par o el ángulo de giro aplicados superen la capacidad de carga del perno; también puede deberse a una velocidad de apriete excesiva, lo que provoca una concentración de tensiones; o a la falta de precisión de la llave utilizada, lo que hace que el par real supere con creces el valor establecido. En tercer lugar, problemas de diseño y selección, como que el grado de resistencia del perno elegido no sea suficiente para soportar la carga real, o que el desajuste entre el espesor de la placa de unión y el diámetro del orificio provoque tensiones adicionales. En cuarto lugar, factores ambientales y de almacenamiento, como la fragilidad por hidrógeno que se produce al almacenar los pernos en un entorno húmedo, o la disminución de la tenacidad a bajas temperaturas.
A partir de las posibles causas, las soluciones específicas se hacen evidentes. Si se sospecha que se trata de un problema de calidad de los pernos, se debe suspender inmediatamente el uso de todos los pernos de ese lote, sellar las muestras y enviarlas a un organismo de ensayo acreditado para realizar análisis de composición química, propiedades mecánicas (especialmente resistencia a la tracción y tenacidad al impacto) y análisis metalográfico. Al mismo tiempo, se debe verificar si la documentación de certificación de calidad de ese lote está completa y es válida.
Si el problema apunta a la operación de montaje, es necesario revisar exhaustivamente el proceso de apriete. Calibre la precisión de las llaves dinamométricas o las llaves eléctricas, asegurándose de que se encuentren dentro del periodo de validez de la calibración. Imparta formación adicional a los operarios para garantizar que dominen con soltura la secuencia correcta de apriete, la velocidad y los métodos de control. Para los nudos de unión importantes, considere la adopción de un método de control combinado de par y ángulo, a fin de controlar con mayor precisión la fuerza de pretensado. Revisar los registros de construcción para comprobar si existen operaciones que incumplan las normas.
Si se trata de una cuestión de selección de diseño, será necesario que la unidad de diseño vuelva a revisar los cálculos. Se debe confirmar si la carga de diseño de la unión, la disposición de los pernos y sus especificaciones son razonables. Si es necesario, puede ser preciso sustituir los pernos por otros de mayor grado de rendimiento o ajustar el esquema de unión.
No se debe reanudar la construcción hasta que se haya determinado la causa raíz y se hayan tomado medidas correctivas. En el caso de las uniones con pernos rotos, se debe proceder a su sustitución y tratamiento de acuerdo con el plan técnico. Por lo general, es necesario sustituir todos los pernos del mismo lote en ese nodo (ya que los demás pernos también pueden haber sufrido daños por sobrecarga) y volver a apretarlos siguiendo estrictamente el procedimiento revisado. Una vez finalizado el tratamiento, se debe realizar una inspección doblemente rigurosa de dicho nodo y de la zona afectada, para garantizar que la calidad de la unión cumple plenamente los requisitos.
Por último, este incidente debe incorporarse como una lección importante en el sistema de gestión de calidad del proyecto. Se debe perfeccionar la supervisión de todo el proceso, desde la recepción y el almacenamiento de los pernos hasta el control de los procedimientos de construcción. Se debe reforzar la transmisión de información técnica para garantizar que todos los operarios comprendan que los pernos de «alta resistencia» no significan que se puedan apretar con una fuerza ilimitada, sino que requieren una precisión de apriete extremadamente alta. Se debe establecer un sistema de calibración de herramientas más frecuente y controles de disciplina en los procedimientos.
En resumen, cuando se produce la rotura de un perno de alta resistencia durante el apriete, la estrategia de respuesta fundamental es: detener inmediatamente la operación, proteger el lugar del incidente, recopilar información, realizar un análisis sistemático, identificar la causa raíz, aplicar medidas correctivas según las normas, llevar a cabo una rectificación exhaustiva y extraer lecciones para el futuro. Mediante este riguroso proceso, no solo se resuelve el problema actual, sino que se mejora el nivel de gestión de la calidad de la obra en su conjunto y se evita que se repitan incidentes similares.
